< Leyendas
La Bella Aurora una leyenda que se niega a morir
La vida de tradiciones
Nina Paccha la princesa del lago
Antes las calles tenían otros nombres
La Cueva del Panecillo

La Bella Aurora una leyenda que se niega a morir
Se cuenta que en al época de la Colonia una rica familia de hacendados poseía una propiedad en lo que ahora serían las calles Guayaquil y Chile en el centro de la ciudad. A decir de muchos, el tesoro mas preciado de este hogar no pasaba como un bien material sino por la extraordinaria belleza de su adolescente hija. Mozos empleados tenían la prioridad de atender a la preciosa niña, no podía faltar nada en su vida, todo estaba al alcance de sus delicadas manos. Si poseía todo para ser feliz excepto la tranquilidad a la hora de dormir.

Un mundo de pesadillas atormentaba su descanso desde hace algún tiempo y la asaltaban en las madrugadas terminando casi siempre la escena entre sudoraciones y gritos que no encontraban consuelo.

El desconcierto se apoderaba del grupo de sirvientes al extremo de no poder prender las velas del candelabro

Estaba una corrida de toros al atardecer ya.

Papá grita emocionado por la faena lo que provoca una sonrisa discreta de mamá nos vemos felices los tres. De pronto salta la ruedo un gigantesco animal negro como una noche sin luna y son manchón blanco en la testuz. Mi cuerpo comienza a enfriarse, siento que los pies se me paralizan un miedo aterrador me invade parece ser extraída del propio infierno. Bella Aurora entra en pánico y sus padres con sus sirvientes deciden llevar a su casa, pero la enfurecida bestia arrebata los tablones y sale hacia la casa de Bella Aurora donde entra destrozando la puerta sube hasta la segunda planta y entra al cuarto de la Niña donde el toro ensartó con sus puñales el pecho de la desdichada, destrozándola como una muñeca de porcelana. La Bella Aurora quedo en el lecho de sangre durmiendo un sueño eterno pero libre al fin de sus pesadillas.

arriba